Durante más de cuatro siglos —desde los primeros ataques españoles contra los arahuacos en La Española en la década de 1490 hasta la masacre de los sioux en Wounded Knee a finales del siglo XIX— los pueblos indígenas de América estuvieron sometidos a un torrente incesante de violencia y exterminio. A lo largo de este periodo, la población nativa del hemisferio occidental se redujo en más de cien millones, en lo que el historiador David E. Stannard describe como el genocidio más devastador en la historia de la humanidad.
En esta obra impactante, Stannard comienza retratando la riqueza y diversidad de las civilizaciones americanas antes del fatídico viaje de Colón en 1492. Desde allí, traza el camino de la destrucción: desde el Caribe hasta México, América Central y del Sur; del norte de Florida a Virginia y Nueva Inglaterra, y, por último, a las Grandes Llanuras, el suroeste, California y la costa del Pacífico Norte. Stannard revela que dondequiera que llegaran los europeos o los estadounidenses blancos, las poblaciones indígenas sucumbían ante enfermedades importadas y atrocidades brutales, perdiendo hasta el 95 por ciento de su población.
Pero Stannard no se limita a detallar los horrores del genocidio, también se pregunta: ¿qué tipo de sociedad es capaz de cometer semejantes actos? Su respuesta, tan provocadora como contundente, señala al cristianismo. Analizando a fondo las actitudes europeas hacia la sexualidad, la raza y la guerra al final de la Edad Media, el autor expone cómo estas ideas prepararon el terreno cultural para una campaña de exterminio que se prolongaría durante siglos. Además, sostiene que los mismos principios ideológicos que inspiraron este «holocausto americano» sentaron las bases del genocidio nazi en el siglo XX.
Una obra polémica y reveladora que invita a reflexionar sobre las raíces de uno de los capítulos más oscuros de la humanidad.